Entradas

Mostrando entradas de 2016

Naufragio de dos enamorados.

Esta es la historia de amor más bonita y triste del mundo. Trata de ti y de mí, de cómo nos convertimos en un nosotros y cómo nos hemos negado una y otra vez en volver al estadio inicial. Puede que simplemente no sea el momento, porque tú estás roto, tienes un rompecabezas dentro, una mala racha en relaciones anteriores; y luego estoy yo… que bueno… qué decir de este caos al que has amado incondicionalmente. Ojalá nos hubiéramos conocido en otro momento, cuando nuestros miedos y decepciones no nos configuren. Y eso es lo peor del mundo, querer a alguien y sentir que eres la persona más querida del mundo; pero que por circunstancias de la vida no se pueda estar juntos. Nuestras circunstancias somos nosotros mismos y hasta que no lo cambiemos jamás podrá ser. Nunca digas nunca, puede que de aquí a unas semanas encuentres a alguien mejor que yo que te pueda dar todo lo que yo no tenía, alguien que esté entero y no sea complicado, que tenga tanto que dar que sea capaz de dártelo todo día ...

Es demasiado.

¿Quién diría que yo, YO,  caería rendida ante un joven loco? Y ya no solo eso, ¿quién diría que con lo orgullosa que soy, ante su cara, sus manos, su cuerpo, ante él me convertiría en una persona especialmente sumisa y, lo mejor o peor, de todo es que él lo sabe, lo nota y no se aprovecha como quizás hicieron otros. No, él me mira, lo siente y se vuelve igual de vulnerable. Somos dos debilidades haciéndonos fuertes juntos. Que extraño. Que raro. Yo. ¿Qué hago, que no me reconozco? ¿Qué he hecho para que se quede todo en un sueño, en nada? En eso que te acuerdas a veces y le cascas una sonrisa porque, como quien no quiere la cosa, ese recuerdo hace que te estremezcas, se te ponga la piel de gallina, que sonrías y otros te preguntan en qué piensas y tienes que hacerte el serio y dejar de pensar en él, en ese momento, en los dos, porque no lo sabes explicar y no quieres hacerte explicar, por no decir que nunca han estado en tu piel para sentir su caricia. ¿Quienes serán ellos par...