Naufragio de dos enamorados.

Esta es la historia de amor más bonita y triste del mundo. Trata de ti y de mí, de cómo nos convertimos en un nosotros y cómo nos hemos negado una y otra vez en volver al estadio inicial. Puede que simplemente no sea el momento, porque tú estás roto, tienes un rompecabezas dentro, una mala racha en relaciones anteriores; y luego estoy yo… que bueno… qué decir de este caos al que has amado incondicionalmente. Ojalá nos hubiéramos conocido en otro momento, cuando nuestros miedos y decepciones no nos configuren. Y eso es lo peor del mundo, querer a alguien y sentir que eres la persona más querida del mundo; pero que por circunstancias de la vida no se pueda estar juntos. Nuestras circunstancias somos nosotros mismos y hasta que no lo cambiemos jamás podrá ser. Nunca digas nunca, puede que de aquí a unas semanas encuentres a alguien mejor que yo que te pueda dar todo lo que yo no tenía, alguien que esté entero y no sea complicado, que tenga tanto que dar que sea capaz de dártelo todo día tras día, que no necesite reunir fuerzas para seguir adelante, a quien no le pese la vida. Puede que sigamos queriéndonos y puede que en algún momento nos encontremos por la calle y nos miremos y todo vuelva a girar como lo hacía el primer día, como lo hacía cuando tú y yo estábamos juntos en esa cama tan pequeña que tienes. Pero ahora mismo aquí estamos, nosotros que intentamos ser tú y yo de nuevo, cada uno en una habitación que los dos conocemos perfectamente, escribiéndonos por el móvil, esperando a que un día yo esté entera y dispuesta a darte de nuevo todo, pero sin quemarnos, sin todo lo que hemos arrastrado con este amor loco. Al final puede que ser que esa barca en la que íbamos, de la que nos tiramos a contracorriente, puede que simplemente esa no era nuestra barca. Y ahora tenemos que nadar hasta la próxima barca, cada uno por su lado para poder encontrarnos de nuevo. Y puede que entonces por fin estemos en la misma barca en unas buenas circunstancias. Pero yo no sé de qué va el futuro, solo sé lo que sé ahora y lo único que sé es que te quiero a pesar de todo. 

Entradas populares de este blog

Prometo pequeños grandes detalles.

Ella.

Día 3