La lucha, el poder.

Poder.
Eso es lo que tenemos todos nosotros.
Fuerza.
Eso es con lo que tenemos que luchar.
Lucha.
Eso es lo que hacemos cuando algo no nos gusta.

¿Estamos seguros que lo utilizamos todo?
¿Estamos seguros que luchamos por lo que nos importa?
¿Realmente hemos luchado por lo que queremos?
¿O simplemente nos conformamos con lo que nos toca
porque es más cómodo dejar que otros se encarguen de todo?

Puede que sí.
Pero no tiene ningún sentido pensar así
si no se empieza a luchar por lo que queremos.
Pero querer algo que no podemos tener...
eso es incluso peor,
porque luego te das de bruces contra el muro
de la desesperación que siempre está presente
y en silencio, al acecho esperando cualquier fallo.

Luchar por lo que queremos.
Querer por lo que luchamos.
Fuerza con poder.
Poder con fuerza .
El poder con la fuerza hace que luchemos por lo que queremos.
Querer luchar con la fuerza del poder que poseemos.

Lucha y poder.
Enemigos indiscutibles,
insaciables,
incansables,
impensables,
incoherentes,
inalcanzables.

Mezcla todo,
pero en pequeñas cantidades
y con sumo cuidado.
Tendrás lo que quieres,
lo que muchos quieren y pocos logran:
artillería pesada a punto para estrenarse.



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Ella.

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