Ante todo, verdad

No había pasado demasiado tiempo desde que nos conocíamos. Ella era una chica de clase más bien baja, en un barrio de poca monda y extrovertida. Yo no suelo juzgar a la gente sin conocerla, así lo deseo, pero no necesito saber más sobre ella. Todo lo que podía enseñarme de su persona lo ha mostrado, no hay mucho que resaltar. Pero lo que me sorprende, y cada día más, es la forma en que trata a los demás; esa superioridad, esos comentarios, esa actitud, esa forma de hablar, su expresión, las mentiras.
Lo mejor es que todo ha salido a la luz, los demás pueden ver que no es la típica chica y que es mejor no andarse con rodeos. Pero no se ha terminado, hay mucho más oculto, pero en algún momento saldrá a relucir aquello que no debería haberse ocultado.
Ante todo, la verdad es lo primero que se valora.

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Prometo pequeños grandes detalles.

Ella.

Día 3