Entradas

Mostrando entradas de 2015

El día que te conté acerca de esos detalles insignificantes.

Hoy me gustaría contarte todas las cosas que he hecho en este poco más de un año en el que no has estado. Seguramente, la mayoría de estas cosas sean aburridas, cosas sin sentido que no han cambiado apenas mi vida o decisiones insignificantes como comprarme aquella falda en vez de aquella otra; y seguramente a ti te hubiera dado exactamente igual, cosas insignificantes de la gran vida que planeabas. Sin embargo, probablemente la cosa más importante que me haya ocurrido sea em pezar a escribir cartas que jamás llegarás a leer y eso no es para nada insignificante.  Hoy tengo esas prisas por vivir, porque de algún modo ya no le temo a la muerte, sino a la vida. La muerte siempre va a estar ahí, es una realidad cuya fecha desconocemos; la vida, en cambio, es efímera. Como una mariposa que se detiene unos segundos a descansar sobre esa flor amarilla del parque, como aquella cita que dice: "Morir es fácil, lo duro es vivir". Tengo prisas por conocer mundo y personas que me cambie...

Prometo pequeños grandes detalles.

"Te ofrezco que te quedes conmigo, en casa, tirados en pijama y mesa de camilla para el tiempo que en breve viene, ver la tele, dormir o hablar, arreglando el mundo a nuestro ritmo como excusa para terminar con un cónclave de besos. Te ofrezco olor a café recién hecho los domingos por la mañana, o si quieres, firmamos una cláusula y olerá así todos los días de tu vida. Te propongo abrir las ventanas cuando llueva, para cuando entre la humedad disfrutes del olor a tierra mojada; o no, mejor aún, salimos a la terraza y mojarnos de esa lluvia, que lo de ”carpe diem” ha quedado más como frase para tatuaje y poca gente lleva lo lleva a cabo. Te ofrezco noches de compás, de baile y de whisky, de impaciencia al esperar un taxi, y disfrutar de una hamburguesa mientras llega. Te ofrezco mi camisa del día anterior para que desayunes con ella sin nada debajo, con un moño y el rimel corrido. Prometo pequeños grandes detalles; llevarte agua helada a la cama por la mañana cuando nos de...

Día en el que decidí empezar a quererme.

Imagen
No sabía por qué, pero aquel día me había levantado añorando algo que jamás había tenido. Seguramente era porque me encontraba tirada en la cama acalorada por unas décimas de fiebre o porque minutos después había acabado leyendo en Facebook una página sobre amor. Claro que había amado, amaba cada día cientas de cosas; pero quería amar a alguien locamente durante unos instantes: amarme a mí. Estaba cansada de amar imágenes de chicas perfectas con sonrisas increíbles, cansada de ver siempre las mismas películas de amor con escenas creadas con copy paste , cansada de escuchar canciones de un amor infinito que lo puede con todo.  Por primera vez desde hacía mucho, decidí que tenía que quererme más. Supongo que es una promesa que muchos habían hecho antes, pero yo me sentía especial por ello. Me sentía libre y fuerte, podía con todo. Muchas veces había leído eso de "¿cómo vamos a amar a alguien si ni siquiera nos amamos a nosotros mismos?",  y tenía razón. Yo amaba miles de cos...

Día 1.

Todos anhelamos encontrar el amor de nuestras vidas, ese que nos completa, que nos quiere con nuestros defectos y cambios de humor; y cuando lo tenemos, lo apartamos de nuestras vidas. Creo que debo concretar un poco más, yo lo aparto de mi vida.  Estoy tan centrada en intentar quererme a mí misma y superar todos los problemas que he dejado de apreciar lo que me quiere el resto, aunque eso no pueda ayudar demasiado en ciertas ocasiones. En estos instantes me siento una egoísta y una cobarde porque mi dolor y mis miedos me consumen; siento que me falta el aire cada vez que respiro y que jamás podré hacerlo de nuevo si no es con este tiempo de pausa.  Pero eso es lo que pasa cuando una tragedia sacude tu vida, al menos la mía, que he estado tan pendiente de que todo siguiera en pie, que el castillo de naipes que componía mi vida no se cayera, que no me he dado cuenta de que al final soy yo la que flaquea. Pero, ¿cómo va a seguir de pie el castillo de naipes cuando le falta ...

Cambios importantes.

A partir de hoy este blog cambiará totalmente de aspecto y de utilidad, si es que la tenía antes, pues hace mucho tiempo que no escribía nada en él. Creo que es época de cambios y de decir la verdad, de ser quien soy y no avergonzarme de todo lo que escribo. Supongo que habrá muchas opiniones respecto a mis palabras, ya escritas o todavía por escribir, pero me dan igual. Estamos demasiado acostumbrados a que en las redes sociales solo se vean sonrisas perfectas y caras bonitas, como si la vida fuera eso... Pues no, estoy cansada de fingir que todo está bien, porque es mentira.  ¿Y cómo vais a creer algo si todo se basa en mentiras? ¿Por qué tenemos que ocultar los sentimientos más amargos, aquellos que nos hacen ser como somos? Llorar es tan natural como reír, y me fío más de la gente que comparte conmigo sus lágrimas que sus carcajadas. Ser de hielo no es sexy ni es natural, es una moda pasajera.  ¡Así que bienvenidos al cambio!