Entradas

Mostrando entradas de 2012

La manía de criticar y destruir.

Eso que vosotros decís tan a la ligera, eso llamado INSULTO, es capaz de destrozar muchas vidas. ¿Vale? A ver cuando la sociedad se empieza a dar cuenta de que decir "gorda, anoréxica" y otros puede hacer mucho daño. Pero claro, que la gente que lo dice, normalmente, es porque son " perfectos ", porque se creen superiores o se quieren hacer sentir así. Pero lo peor no es decirlo, que también, sino tener sangre fría y seguir con sus miserables vidas como si nada. Ya os querría ver yo en la situación de esas personas, mirándoos en un espejo durante horas y llorando.  La gente que lo hace, lo hace por un motivo, no sabe lo que es sentir el cansancio en el cuerpo, el estómago encogido y las mejillas resecas de llorar. Que una misera palabra tiene mucho poder y os aseguro que lo he vivido, que es un asco y que la gente que lo hace no se arrepiente; y eso es asqueroso. Pero ahora, parece que está de moda, decir "uy, el interior es lo que importa" "da i...

Sonríe, pero hazme sonreír a mí también.

Muchas veces he pensado, he reflexionado el por qué soy así. No es que no sepa cómo soy, que opino que nadie se conoce realmente, pero es que a veces es todo tan confuso. ¿Cuántas veces me habré levantado y habré pensado: "¿por qué hice eso ayer? ¿Lo volvería a hacer?"? La verdad es que han sido tantas las veces que me he sentido exhausta conmigo misma que he perdido la cuenta en algún momento del pasado. Han sido numerables veces las que, aún encontrándome mal, he hecho el tonto sólo por ver sonreír a personas que son importantes para mí. ¿Por qué? Supongo que ver que una persona puede ser feliz (aunque solo sea por un instante) gracias a mí me hace feliz a mí también. En realidad no lo supongo, sé que hacer sonreír a los demás me anima mucho; me hace ver que, aunque esté mal, siempre puede haber alguien peor, o simplemente alguien que está mal que consiga olvidar por un momento todo. Porque hacer el estúpido y el ridículo no es siempre lo que más le apetece a uno, pero e...

Y ocurre y todo es perfeccto.

Ocurre y el mundo se para. Te dice lo que habías esperado oír, pero no te lo dice cómo creías. Demasiado perfecto todo.  Ocurre y no existe nada que no seas tú y él. Te promete los sueños y deseos que te invaden día y noche. Demasiado perfecto él. Ocurre y nada es lo que parece. Sus ojos sobre los tuyos, robándote una sonrisa tímida. Demasiado perfecto el momento. Y ocurre. Y eres suya, y él es tuyo. Y las promesas se quedarán siempre ahí.

Reacción en cadena.

Hace tiempo no me hubiera importado. No era algo que me interesara. Más bien pasaba de ese tipo de cosas. Pero de pronto ocurre, algo cambia, alguien cambia. Y como consecuencia, cambias tú. Así que yo lo evito y sufro en silencio, como consecuencia. Asimilo y sigo adelante. Intentando pasar por alto todo aquello que ahora me importa y me duele. Esperando a que algo o alguien cambie para que las consecuencias, como siempre, vuelvan a afectarme.

Recuerdo para seguir adelante.

No sé si lo recuerdas, pero hubo un tiempo en que tú y yo eramos todo. Supongo que lo sabes, aunque no lo quieras recordar. Y afortunadamente yo lo recuerdo. Más por ti que por mí. Porque creo que ya he pasado por mucho y creo que deberías de tenerlo en cuenta. Creo que la lección ya la he aprendido, que no hay necesidad de vivir todo dos veces si no lo deseas así. Y mientras te seguiré recordando, seguiré recordando esos momentos en los que eramos uno y no importaba nada más.

¿Miedo o realidad?

He soñado contigo, tal vez no sea la primera vez, pero espero que no sea la última. El sueño son los deseos del subconsciente, así como los miedos. Mi sueño, un miedo. Sabes que me importas, y espero que siga así. Sé que no será para siempre, pero cuánto más mejor. ¿No? He soñado que desaparecías, que te esfumabas de mi vida, que nadie me ayudaba a encontrarte, que nadie me ayudaba a encontrarme. Esa exasperación por intentar llegar a algún lugar y estar sola en la oscuridad, por querer correr y no moverme. Puede que no te importen mis sueños, pero necesitaba quitármelo de la cabeza. Necesitaba saber que estás aquí, para que otra noche más me puedas desear dulces sueños. Saber que no te vas a esfumar como por arte de magia.

Observando sin ojos lo que nadie ve.

Me senté en el sofá, junto a él. Me agazapé a su lado, mientras él miraba el fuego que habían encendido en una chimenea de la que no había reparado hasta entonces. Él giró su rostro hasta el mío, estábamos a unos centímetros, lo suficientemente cerca como para no poder fijar la vista en nuestros ojos sin ver doble. Él alzó su mano hasta mi mejilla y deslizó sus dedos, suaves y delicados, hasta mi cuello.  -Recuerdo la primera vez que te vi -dijo él casi en un susurro inaudible. Sonreí avergonzada-. Tú ni siquiera de percataste de mí. Era por la mañana y hacía un calor de morirse y tú sin embargo ibas con una chaqueta puesta, te ibas a encender un cigarro, te echaste el pelo hacia atrás y cerraste los ojos mientras tomabas aire. Estabas serena, tomándote un momento para ti, observando sin ojos lo que nadie ve. Me alejé un  poco más de él para ver su expresión, serena y sonriente. Él me miraba, sus dedos rozando mi mejilla y mi mandíbula con suavidad. Sus ojos se tornaro...

Más especial y compleja que la mayoría.

Sólo me acerqué y posé mis labios sobre los suyos. Me apoyé sobre mis rodillas para alzarme un poco más, lo atraje para mí del mentón, con cuidado, sin querer dañarlo. Nuestros labios se separaron en un intento desesperado por conseguir aire, nuestras frentes se tocaban, nuestras narices se rozaban.  Logré susurrarle en con la voz rota "A ti te querré siempre".  No era mentira, le quería desde el momento en que le había conocido. De una forma u otra, más especial y compleja que la mayoría de las personas; pero le quer ía. Él cerró los ojos, sabía a qué me refería, sabía que le quería de tal manera que no podríamos estar juntos, que no estábamos destinados para estar juntos, que no estábamos hechos el uno para el otro.

Despertar y echar en falta.

Imagen
Todo el mundo se ha despertado alguna vez, ha mirado a su alrededor y ha notado que le faltaba algo. Todo el mundo, sin excepción alguna. Todos incluidos yo. Hoy me he despertado, me sobraban pulsaciones. Estaba demasiado alterada como para poder darme cuenta de que realmente necesitaba respirar. No importaba. Nada importaba. Tú me faltabas. No sabía si era un sueño o era realidad. Pero simplemente, no estabas. Y yo tenía ganas de ti, no de ti en sí; ganas de tus ojos sobre los míos, de tus caricias sobre mi piel, de tus labios sobre mi cuello. Lo único que pude hacer fue cerrar los ojos, recordarte en un silencio de añoranza mientras me calmaba poco a poco. Sin ti.

¿Dónde te has escondido?

H ace tiempo que perdí la pista de lo que fuimos. Tú Yo Nosotros. Pero ahora no queda nada nadie. Solo el recuerdo en nuestra memoria marchita  envejecida.

So far away

Imagen
Hubo un tiempo en que todo era diferente, en que pensaba que todo lo que podía suceder nunca sucedería. Pero, que equivocada estaba. Ingenua yo, una niña sin nada de lo que preocuparse, sin nada a lo que temer. Desgracias de la vida eso que llaman madurez. Esa que viene de improvisto, de la que te das cuenta de que está ahí una vez miras al pasado, una vez ves que añoras los viejos tiempos de sonrisas y juegos. 

Deja de pensar que no te escribo.

¿Qué por qué no he escrito nada sobre ti? No, cielo, a ti te escribí, a ti te leí y te deseé lo mejor del futuro. No sé si recordarás el día que celebraste tu cumpleaños, el día que yo te confesé en voz alta, a pesar de mis miedos, lo que había escrito. Es a ti, a esa chica fantástica que está leyendo esto, a quien quiero agradecer todo lo que ha hecho por mí. Porque, aunque seamos amigas, te quiero. Ya está, te lo he dicho. Te lo he debido de decir mil y una vez, pero ¿y qué? ¿Por qué voy a parar de decir una cosa que te puede alegrar el día? Que sí, que tú lo vales, que tú eres la chica fantástica de sonrisa amplia, que tú eres mi geek y punto. Y no pienses que no te escribo, porque a ti te he escrito una de las cartas más importantes de todas las que he escrito, que no son pocas. Porque es por ti por quien leí en voz alta tantas cosas que en mi vida me hubiera atrevido a decir en voz alta, y las cosas son así. Que puede que no seas la última a la que le dedique mis letras, pero se...

El secreto de sus ojos.

Poco tiempo llevo con ella, tal vez demasiado poco; pero no sé por qué, la duda me corroe, es como si fuera tan familiar y cercana a la hora de estar conmigo, que siento como si llevara toda la vida bromeando con ella entre clase y clase. Sí, poco tiempo y ya sé bastante de ella, al igual que ella de mí. Sus ojos, lejos de una infancia perfecta, ahora la añoran. ¿Dónde quedaron los días de felicidad en los que nada importaba? No lo sabe, a pesar de que le gustaría volver a ellos. Esa imagen que tenía de familia perfecta, desvanecida en el tiempo, sin más que su recuerdo en la memoria madura que ella conserva con alegría. Sí, poco tiempo y seguramente acierto diciendo que echa de menos demasiadas cosas del pasado, cosas habituales como ir los domingos a misa y las cenas familiares. Ahora no es difícil no verla luchando por intentar ayudar en su casa, procurando estar disponible para sus hermanos, queriendo ayudar para que el pequeño crezca feliz fuera de todo el ambiente que vive en s...

Demasiadas promesas rotas.

A veces, cuando escribo, es porque recuerdo algo que me hizo replantearme mi situación. Claramente, nunca lo diría en voz alta, ni nunca ni a nadie. ¿Para qué le iba a decir a alguien lo que se me pasa por la cabeza? ¿Por qué podría interesarle mi forma de pensar? Ese es el tipo de pregunta que me suele invadir la mente cada vez que estoy a punto de revelar un pensamiento profundo, un sentimiento. Pero entonces me doy cuenta. Si a esa persona le importo, ¿por qué no contárselo? ¿Y si puede ayudarme? Y de nuevo volvemos a más preguntas. ¿Y si me falla? ¿Y si las promesas que nos hicimos se rompen? Pero sinceramente, cuando uno ha estado tanto tiempo encerrado en sí mismo, realmente le cuesta abrirse. Aunque sea a tu mejor amiga, a tu media naranja, a tu madre. No importa, siempre dudarás antes de decirlo, siempre pensarás qué palabras utilizar, siempre querrás inventar una excusa para el "por si acaso".

Un lugar desconocido.

  Suspiré profunda y pausadamente, me sentía ligera como el aire y no necesitaba nada más. Estaba en el campo, en una explanada llena de flores lilas que crecían más allá de mis rodillas y me hacían cosquillas al rozar mis manos. Olía a lavanda y a romero. El cielo estaba descubierto y el sol brillaba, pero sin llegar a picar en la piel. Había un árbol no muy lejos de mí, me acerqué sin prisa hasta él. Me gustaba ese sitio.  Cuando ya estaba cerca, le vislumbre. Estaba tumbado bajo el árbol, cogiendo prestada su sombra. Nunca me había fijado, pero en ese momento estaba increíblemente resplandeciente. El pelo se movía ligeramente con el ritmo del viento, sus pequeños rizos ceniza iban de un lado a otro, su piel bronceada brillaba aún a la sombra; vestía unos vaqueros y una camisa gris que se ceñía a su cuerpo. Sus ojos que estaban cerrados, se abrieron para mostrarme un poco del paraíso que parecía vivir cada segundo que pasaba. Sus ojos eran completamente azules, no qued...

I'm alone.

Imagen
Llegó el momento en que nada importaba para mí. Ese momento era el mismo que había temido anteriormente, pero que ya empezaba a desear desde los últimos tiempos. No quería sentirme tan sola como me sentía; no quería tener que enfrentarme a la realidad como lo hacía. Me había cansado, ya no había nada que me impulsara a continuar. Absolutamente nada. Ni nadie.

Quiero que sigas al pie del cañón, princesa.

Sé que lo que voy a decirte no servirá de nada para ti en estos momentos, porque un corazón dañado es el peor mal que te puede pasar. Pero aun así te escribo porque sé que si lo lees más tarde, sabrás que tengo razón. No pienses en lo que pudo haber pasado, piensa en lo que pasará en un futuro. Que aunque no estés con él, habrá otro mil veces mejor que te saque una sonrisa cuando menos te lo esperes. Ya sabes que hay miles de tíos por ahí rondando. Sé que en estos momentos no te importa ninguno que no sea él, que no quieres a ninguno que no te trate como él y no te haga sentir tan especial. Pero en algún lugar, está el elegido, el que le dará mil vueltas y te hará mil veces más feliz; por el que merecerá la pena pasarlo mal y los momentos felices serán inolvidables. Pero hasta que encuentres a ese elegido, quiero que sigas adelante. Aunque sea duro. Porque un chico que te quiere no te hace sufrir, porque un chico que te quiere te protegerá por siempre. Y sé que si lo lees, tal vez...

Escapar a veces es lo que necesitamos.

Imagen
Esa llamada que no debería de haber escuchado,  que no debería de haber sucedido.  Ese momento de pánico que me corroía.  Quería huir,  necesitaba huir.

Siendo felices, sin más.

Imagen
Sentados en el suelo, tras las ferias de verano, con una música mal dirigida de fondo y miles de estrellas a nuestra disposición. Mientras tú me miras y yo te miro, dejándonos llevar por el momento, lejos de cualquier persona que pase por nuestro lado. Siendo felices, olvidando todo mal que nos pueda corroer, siendo nosotros mismos, sonriendo sin ninguna preocupación.

Y tú no estabas.

Imagen
Me levanté y tú no estabas. La luz de una mañana tardía se colaba por entre una ventana entreabierta y una cortina ondulante al compás del viento. Me estiré en la cama, doble, con las sábanas a un milímetro de caer al suelo. Sentí como cada uno de mis músculos se acomodaba en mi piel. El techo, blanco, sobre mí, reflejando los destellos de mi colgante en miles de colores. Me recosté sobre uno de mis brazos, miré el resto de la habitación; pero no prestaba atención. Mi mente estaba fija en mi ropa tirada y desperdigada por el suelo de madera, recordando cada momento de esa misma noche. Miré mi cuerpo, solo llevaba una camiseta blanca demasiado grande para ser mía. Suspiré. Me senté en el borde de la cama, cerré los ojos. En mi nariz aún estaba presente su aroma, un olor demasiado complejo como para poder describirlo, pero demasiado notorio como para pasar desapercibido y poder olvidarlo. Sonreí a pesar de todo. Me levanté de la cama y anduve hasta mi ropa. Me vestí sin prisas, ...

Creyendo que no sería la última vez.

Imagen
Tantas tardes durmiendo pegada a tu pecho, pensando que eso no se acabaría, que tú no desaparecerías y que yo no te dejaría escapar. Tantas noches sentados en mitad de cualquier parte del mundo vislumbrado las estrellas en silencio, observando a una Luna acompañada por estrellas deseando detener el tiempo y no volver a separarme de ti. Tantas mañanas dejando que la luz del amanecer nos alcanzara, creyendo que esa sería una de tantas veces y no la última. Recordar que un día fuimos un todo y ahora saber que quedamos en un nada.

26.

Ahí estaba yo, agazapada en el suelo, con los ojos cerrados y el rostro hundido entre las manos y las piernas. Ahí estabas tú, en cualquier otro lado menos junto a mí, en donde deberías haber estado siempre. Pero no es así, te alejaste, me dejaste sola sin más compañía que la música de ritmo lento y melancólico. El tiempo no paraba, no retrocedía como yo quería; avanzaba rápido y no podía evitarlo. Intentaba no pensar para no volver a llorar, pero era una misión imposible de la que no podía pasar desapercibido. Recordaba todos esos momentos que tanto me dolían, todas esas sonrisas que tanto añoraba, todas esas historias en las que ninguno de los dos eramos los protagonistas.

Tu música, tu guitarra, tú.

Imagen
Agarraste entre tus manos la guitarra, la posaste sobre tu regazo y miraste las cuerdas en silencio. No había nada que pudiera hacer para saber qué era lo que pensabas en ese momento, no había nada que pudiera decir para desconcentrarlo. Puso su mano izquierda en el mástil y deslizo la púa sobre las cuerdas; alzó su vista y la posó sobre mí. “Ésta te gustará”, dijo en un leve susurro respecto a la canción. Claro que me iba a gustar, me gustaban todas las que me tocaba y me cantaba, no importaba que no las conociera, que no supiera quién las cantaba; lo que importaba era el hecho de que me cantara a solas, que me hiciera sentir que no había nada más que la música a mi alrededor. Sonreí, era casi involuntario. Comenzó a tocar el ritmo apenas sin mirar su guitarra, me miraba a mí con media sonrisa. Me preguntó con carita de niño bueno si reconocía la canción y como la mayoría de veces negué con la cabeza. Nunca había sido buena reconociendo los ritmos de las canciones, pero él nunca...

Amistad

Tantas veces he pensado, pero es ahora cuando veo la realidad. Todo ese apoyo que tengo a mi alrededor, y no necesitas saber los secretos de otros para saber que van a estar a tu lado en los momentos más difíciles. Que son tus amigos, tu salvavidas personal y te consiguen sacar una sonrisa casi sin quererlo. Los amigos son esas personitas que te preguntan "¿cómo estás?" e insisten y preguntan otra vez y les da igual perder un día preguntando contal de hacer sentir protegida a la otra persona. No se necesita mirar películas para poder ver cariño y respeto, solo se necesitan ojos nuevos y ganas de observar para darse cuenta de lo que ocurre a tu alrededor para dejar de soñar y disfrutar de la vida.  Saborearlo con ilusión, disfrutar del apoyo, sonreír con la compañía, simplemente                amistad. 

Tú y yo

Y es que no me sale la voz desde que todo esto terminó. Y es que prefiero callarme a hablar y llorar. No tengo ganas de estar aquí, no tengo ganas de nada,  ni siquiera tengo ganas de ti. Y es lo que tiene que tú y yo seamos eso, un tú y yo y no un nosotros.

Nadie lo imaginaba menos él.

La música suena de fondo, nadie está atento al sonido que sale frustrado por unos altavoces ya estropeados por el uso y el volumen. Nadie sospecha lo que viene a continuación, solo una persona lo sabe y está aislada del resto. Mientras, yo estoy ahí, junto a él, jugando con un amigo, sonriendo para aliviar el mal pesar que él me ha hecho sentir durante toda esa tarde. Y ahí está la señal, después de un día entero que morros, quejándose y estando de mala gana conmigo, quiere hablar. Nadie sabía lo que iba a ocurrir, nadie excepto él.  Me senté, fue su cara de lástima y el cabreo que aún llevaba consigo lo que no me gustó un pelo. Fueron sus palabras de "no me resulta nada fácil decirte esto, pero creo que debemos hablarlo" un adelanto de lo que venía a continuación. 

El largo camino a casa

Unas largas escaleras en forma de caracol dan acceso a la última planta de un edificio.  Hay miles de cosas esparcidas por todos lados, describiendo una historia pasada. Cientos de fotos posadas en el suelo con una caja en medio. Una vida entera en una caja. Una vida entera en el suelo. Objetos del pasado con un único camino, con un único destino.

Cambios

Me alegro porque sé que lo he intentado, porque he hecho todo lo que se me ha ocurrido sin importar que fueran locuras. Necesitaba tiempo para saber que seguía siendo yo misma, no ha pasado tiempo apenas, pero sé que he cambiado. Ahora necesito tiempo para saber si realmente me gusta este cambio  o solo ha sido una estupidez.  Necesito tiempo para saber qué ha ocurrido exactamente y saber qué es lo que siento realmente.  Elena

*BEYOND THE MASK*

Tarde o temprano, escogiendo el camino que se haya escogido, siempre encontraremos una luz que nos guíe hasta una solución. Y de ahí sale la gran pregunta el gran misterio. ¿Quién soy? La respuesta a esa pregunta es el logro de encontrar lo más sagrado y profundo del alma humana. *BEYOND THE MASK * Y es ahí en donde se puede comprobar la gran fuerza de espíritu, un alma sana y viva además de inteligente. 

La vida

Algunos consiguen describir su vida bastante rápido, como si supieran realmente todo lo que pasa y lo comprendieran. Pues yo, como siempre, llevo la contraria. No creo que nadie pueda entender que ocurre enteramente en su vida, incluso cuesta entender por qué cada persona es como es.  La vida es un juego en el que a veces se gana y otros se pierde, depende de ti, aunque no siempre. A veces hay obstáculos en el camino que te impiden continuar, unos se van antes que otros, pero son simples baches, simples molestias que se ponen ante ti y se ríen con descaro de tu infortunio. La vida, la misma que da miles de giros inesperados y te da sorpresas increíbles. He llegado a contemplar como la gente sufre por su vida. Y me gustaría hacer algo para mejorarla, aunque solo sea con una pequeña sonrisa. Pero no es tan sencillo como parece, siempre hay más complicaciones de las necesarias, misterios ocultos tras una bonita fachada, miedos, indecisiones... Elena.

Escapada

 Un amanecer en una pequeña isla perdida en un océano de aguas cristalinas y arena dorada. Un lugar remoto para escapar y esconderse al pie de una enorme palmera. Sentir como roza en tu piel el ligero soplido del viento acompañado de una pequeña cantidad de arena; escuchar las olas romper en la orilla con suavidad y a los pájaros sobrevolar el cielo; oler la sal del mar; notar la humedad pegándose en tu piel.  Experimentar la necesidad de tener que cerrar los ojos y suspirar lenta y tranquilamente para no tener que volver a la realidad. Querer aferrarte por un momento más a esa sosegada tranquilidad de paz y no dejarla escapar un segundo más.

Dibujos

El arte de dibujar está en poder compartirlo, enseñarlo con orgullo. No importa lo bien que te haya salido o lo poco que hayas practicado, porque siempre habrá alguien  que valore ese esfuerzo constante en mejorar. Un dibujo no es una realidad, es la representación de como ves tú la realidad, de como la sientes. No hay más, es simple, pero realmente complicado.  Tienes que ser capaz de ver más allá de una simple hoja, más allá de una simple fotografía o una  mera ilusión creada en tu cerebro como por arte de magia. Tienes que ser capaz de representar lo que sea y transmitir lo que ocurre.  Una mirada perdida, una sonrisa amable, una soledad escondida,  una mente en acción esperando a ser liberada. 

Lugares inapropiados

¿Qué pasa? Sí, no soy el tipo de chica que suele frecuentar ese tipo de sitios. No soy el tipo de chica que muchos creen que soy cuando me miran por la calle o en el bus.  Pero siempre sorprendo o por lo menos eso intento. No quiero llamar la atención, no es algo que necesité hacer, pero me gusta que me miren descaradamente. ¿Importa acaso la edad? Hoy he ido a un bar, no era especialmente para chicas como yo por muchas razones. Pero hay estábamos, unas amigas y yo, llamando la atención de todo el que pasaba por nuestro lado, riéndonos y comportándonos como si nada ocurriera. Hablando de la gente que había por ahí, sobretodo chicos, pero eso nos entretenía mucho más. A pesar que no debíamos estar en ese bar, ni estábamos allí para ligar, lo habíamos conseguido. Había sido sin querer, habíamos quitado protagonismo a la gente que sí debía de estar ahí.

Ante todo, verdad

No había pasado demasiado tiempo desde que nos conocíamos. Ella era una chica de clase más bien baja, en un barrio de poca monda y extrovertida. Yo no suelo juzgar a la gente sin conocerla, así lo deseo, pero no necesito saber más sobre ella. Todo lo que podía enseñarme de su persona lo ha mostrado, no hay mucho que resaltar. Pero lo que me sorprende, y cada día más, es la forma en que trata a los demás; esa superioridad, esos comentarios, esa actitud, esa forma de hablar, su expresión, las mentiras. Lo mejor es que todo ha salido a la luz, los demás pueden ver que no es la típica chica y que es mejor no andarse con rodeos. Pero no se ha terminado, hay mucho más oculto, pero en algún momento saldrá a relucir aquello que no debería haberse ocultado. Ante todo, la verdad es lo primero que se valora.

¿Qué?

Aún no consigo entender el mundo que me rodea. Veo a la gente luchar por lo que quiere, intentando buscar el camino correcto para no cometer ningún error; pero da la espalda a todo lo demás, lo que realmente tiene no lo aprecia. Intentan conseguir lo más difícil y por el camino más complejo, no piensan mucho en las demás posibilidades y simplemente se dejan llevar por sus instintos y deseos.  No creo que logre entenderlo nunca, aunque tampoco me entusiasma demasiado la idea de investigar sobre algo que prefiero vivir, que prefiero experimentar para poder equivocarme .

Si pudiera

Si pudiera escaparía volando de aquí, cogería una de las nubes que suelo contemplar y me hundiría en ella sin pensarlo. Si pudiera huiría de aquí, cogería el viento que sopla en Zaragoza y volaría con él sin pensarlo. Si pudiera saldría de aquí. cogería una estrella del oscuro cielo de la noche y me escondería sin pensarlo. Si pudiera desvanecería de aquí, cogería una molécula de las que hay a mi alrededor y me fusionaría sin pensarlo. Si pudiera saltaría de aquí, cogería la Luna de entre las estrellas y jugaría sin pensarlo. Si pudiera... Haría tantas cosas si pudiera hacer todas...

X

Es cierto, no seré la más inteligente de mi clase, tampoco la más guapa, habladora o divertida. Pero tengo algo que muchos no tienen, la fuerza de transmitir lo que se me antoje, las ganas de transmitirlo, la forma de transmitirlo, el apoyo para transmitirlo. Gracias por todo.

Dime

Dime si miento, si me atrevería a hacerlo, si pudiera hacerlo. Dime si mientes, si te atreverías a hacerlo, si pudieras hacerlo. Dime si quiero. Dime si quieres. ¿Sencillo? Eso parece, pero no lo es. Dime algo que sepa que es cierto, algo que no me confunda, algo que no sea broma, algo que sientas, solo algo. Dime si es cierto, si te confundo, si es broma, si lo siento, dilo.

Emociones

Sentimientos: Amor. Dolor. Esperanza. Desesperación. Alegría. Tristeza. Satisfacción. Desamor. Entusiasmo. Nerviosismo. Viejos amigos. Compañeros de cuarto. Conocidos. Amigos. Sea como sea ahí están, siempre contigo, acompañándote por si encuentras algo por tu camino y te resulta más cómodo cargar con esa carga emocional.

La lucha, el poder.

Poder. Eso es lo que tenemos todos nosotros. Fuerza. Eso es con lo que tenemos que luchar. Lucha. Eso es lo que hacemos cuando algo no nos gusta. ¿Estamos seguros que lo utilizamos todo? ¿Estamos seguros que luchamos por lo que nos importa? ¿Realmente hemos luchado por lo que queremos? ¿O simplemente nos conformamos con lo que nos toca porque es más cómodo dejar que otros se encarguen de todo? Puede que sí. Pero no tiene ningún sentido pensar así si no se empieza a luchar por lo que queremos. Pero querer algo que no podemos tener... eso es incluso peor, porque luego te das de bruces contra el muro de la desesperación que siempre está presente y en silencio, al acecho esperando cualquier fallo. Luchar por lo que queremos. Querer por lo que luchamos. Fuerza con poder. Poder con fuerza . El poder con la fuerza hace que luchemos por lo que queremos. Querer luchar con la fuerza del poder que poseemos. Lucha y poder. Enemigos i...

¿Locura o una forma diferente de ver el mundo?

Confundida. Sí, así es como estoy. Perdida. Sí, así es como me siento. Equivocada. Sí, así temo estar. No es la primera vez de muchas cosas. Pero si la primera para otras tantas. Simplemente ocurre y tú estás de por medio. Simplemente es así y no puedes remediarlo. A veces creo estar loca por pensar lo que pienso. Pero en cuanto pienso y me dejo llevar por la imaginación me alegro de pensar lo que pienso y me río por haber pensado estar loca. Suena loco, lo sé. Pero la locura es algo con lo que es mejor entretenerse y no preocuparse; mejor distraerse y olvidarse de todo...