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Mostrando entradas de diciembre, 2012

La manía de criticar y destruir.

Eso que vosotros decís tan a la ligera, eso llamado INSULTO, es capaz de destrozar muchas vidas. ¿Vale? A ver cuando la sociedad se empieza a dar cuenta de que decir "gorda, anoréxica" y otros puede hacer mucho daño. Pero claro, que la gente que lo dice, normalmente, es porque son " perfectos ", porque se creen superiores o se quieren hacer sentir así. Pero lo peor no es decirlo, que también, sino tener sangre fría y seguir con sus miserables vidas como si nada. Ya os querría ver yo en la situación de esas personas, mirándoos en un espejo durante horas y llorando.  La gente que lo hace, lo hace por un motivo, no sabe lo que es sentir el cansancio en el cuerpo, el estómago encogido y las mejillas resecas de llorar. Que una misera palabra tiene mucho poder y os aseguro que lo he vivido, que es un asco y que la gente que lo hace no se arrepiente; y eso es asqueroso. Pero ahora, parece que está de moda, decir "uy, el interior es lo que importa" "da i...

Sonríe, pero hazme sonreír a mí también.

Muchas veces he pensado, he reflexionado el por qué soy así. No es que no sepa cómo soy, que opino que nadie se conoce realmente, pero es que a veces es todo tan confuso. ¿Cuántas veces me habré levantado y habré pensado: "¿por qué hice eso ayer? ¿Lo volvería a hacer?"? La verdad es que han sido tantas las veces que me he sentido exhausta conmigo misma que he perdido la cuenta en algún momento del pasado. Han sido numerables veces las que, aún encontrándome mal, he hecho el tonto sólo por ver sonreír a personas que son importantes para mí. ¿Por qué? Supongo que ver que una persona puede ser feliz (aunque solo sea por un instante) gracias a mí me hace feliz a mí también. En realidad no lo supongo, sé que hacer sonreír a los demás me anima mucho; me hace ver que, aunque esté mal, siempre puede haber alguien peor, o simplemente alguien que está mal que consiga olvidar por un momento todo. Porque hacer el estúpido y el ridículo no es siempre lo que más le apetece a uno, pero e...

Y ocurre y todo es perfeccto.

Ocurre y el mundo se para. Te dice lo que habías esperado oír, pero no te lo dice cómo creías. Demasiado perfecto todo.  Ocurre y no existe nada que no seas tú y él. Te promete los sueños y deseos que te invaden día y noche. Demasiado perfecto él. Ocurre y nada es lo que parece. Sus ojos sobre los tuyos, robándote una sonrisa tímida. Demasiado perfecto el momento. Y ocurre. Y eres suya, y él es tuyo. Y las promesas se quedarán siempre ahí.

Reacción en cadena.

Hace tiempo no me hubiera importado. No era algo que me interesara. Más bien pasaba de ese tipo de cosas. Pero de pronto ocurre, algo cambia, alguien cambia. Y como consecuencia, cambias tú. Así que yo lo evito y sufro en silencio, como consecuencia. Asimilo y sigo adelante. Intentando pasar por alto todo aquello que ahora me importa y me duele. Esperando a que algo o alguien cambie para que las consecuencias, como siempre, vuelvan a afectarme.

Recuerdo para seguir adelante.

No sé si lo recuerdas, pero hubo un tiempo en que tú y yo eramos todo. Supongo que lo sabes, aunque no lo quieras recordar. Y afortunadamente yo lo recuerdo. Más por ti que por mí. Porque creo que ya he pasado por mucho y creo que deberías de tenerlo en cuenta. Creo que la lección ya la he aprendido, que no hay necesidad de vivir todo dos veces si no lo deseas así. Y mientras te seguiré recordando, seguiré recordando esos momentos en los que eramos uno y no importaba nada más.