Nada más valioso que esto.
Y me llegó un mensaje suyo, un mensaje con más sentido para mí que para ninguna persona, y más en el instante en que me llegó.
«Sé muy poco de ti, eso es cierto, pero yo me he dado cuenta de que vales muchísimo y el sufrimiento que llevas se ve en la primera mirada que te he echado, en la primera sonrisa que tú me has echado, incluso en la risa del día a día que compartimos; porque se nota que has sufrido, que sufres. Pero yo sé que vales mucho y los que no lo notan y no te dan nada a cambio es que no te aprecian de verdad. Y hablo en nombre de esa amiga tuya cuando te digo que te queremos, que de verdad estamos aquí para apoyarte».
