No quiero lo que me das.
A veces uno se cansa. Se cansa de las mentiras, de aparentar ser feliz, de criticar lo que hace el uno o el otro sabiendo que está mal. Que todo lo que nos dicen es mentira, que intentan hacernos vivir en un mundo que no es y yo no quiero vivir una mentira. No quiero verme obligada a seguir los pasos que llevo por el momento, los que se supone que son los pasos correctos. Lo que quiero es decidir por mí misma, conocer el pecado para que no volver a hacerlo asumiendo los riesgos, quiero madurar con la experiencia, quiero equivocarme y aprender de mis actos.
T. M.