Siendo felices, sin más.

Sentados en el suelo, tras las ferias de verano, con una música mal dirigida de fondo y miles de estrellas a nuestra disposición. Mientras tú me miras y yo te miro, dejándonos llevar por el momento, lejos de cualquier persona que pase por nuestro lado. Siendo felices, olvidando todo mal que nos pueda corroer, siendo nosotros mismos, sonriendo sin ninguna preocupación.



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