Quiero que sigas al pie del cañón, princesa.

Sé que lo que voy a decirte no servirá de nada para ti en estos momentos, porque un corazón dañado es el peor mal que te puede pasar. Pero aun así te escribo porque sé que si lo lees más tarde, sabrás que tengo razón.
No pienses en lo que pudo haber pasado, piensa en lo que pasará en un futuro. Que aunque no estés con él, habrá otro mil veces mejor que te saque una sonrisa cuando menos te lo esperes. Ya sabes que hay miles de tíos por ahí rondando. Sé que en estos momentos no te importa ninguno que no sea él, que no quieres a ninguno que no te trate como él y no te haga sentir tan especial. Pero en algún lugar, está el elegido, el que le dará mil vueltas y te hará mil veces más feliz; por el que merecerá la pena pasarlo mal y los momentos felices serán inolvidables.
Pero hasta que encuentres a ese elegido, quiero que sigas adelante. Aunque sea duro. Porque un chico que te quiere no te hace sufrir, porque un chico que te quiere te protegerá por siempre. Y sé que si lo lees, tal vez llorarás o te enfadarás conmigo por cualquier motivo por estúpido que sea (porque tus sentimientos están a flor de piel). Pero quiero que sigas al pie del cañón, princesa. Porque vales la pena aunque él no lo vea, y sino lo ve es porque no eres para él. Y sonríe, que no vean que te duele. Ah, y que les FUCKEN a todos, que dentro de poco dominaremos el mundo.
Te quiero mi pequeña y delicada princesa. 

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