Desafío extremo.

¿Cual se supone que es el mejor camino? ¿Cómo sabemos que no estamos equivocados? ¿Cómo sabemos que no nos equivocamos en la decisión anterior? Supongo que no hay respuesta valida. Me arriesgo a decir "todos los caminos que escojas son los correctos, algunos más largos y difíciles que otros, pero llevan al mismo sitio". O sea, que te la juegas sin saber qué ocurrirá, sin saber cuántas vueltas dará tu vida antes de cambiarte a ti. Es como cruzar la cuerda floja sin sentido alguno. Una especie de desafío extremo. Nos vamos a equivocar sí o sí, antes o después, pero lo haremos. 
Y ya que vamos a equivocarnos, hagámoslo juntos. 


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