Quiero saber poder estar contigo.


  -No quiero vivir con miedo, sabiendo que en cualquier momento puedo dañar a las personas que quiero. Quiero saber poder estar contigo, saber que si estás conmigo no es...
  -Eh, si estoy contigo es porque... te quiero.
Fueron dos palabras, dos sencillas palabras que me hicieron sentir mejor y a la par culpable. Yo, que había dudado de él, él que parecía quererme incondicionalmente. Yo, que por primera vez sentía que era importante, que me querían.
Puse mi mano en su mandíbula.
Le besé.
Me besó.
Nos besamos.
Y por un instante fuimos uno.
No había nada que no encajara, sus labios con los míos, sus manos con las mías. Me sentí libre, libre de todo, sin cadenas ni promesas que cumplir.
Metí mis manos en su pelo y lo atraje hacia mí. Él se alejó, me miró a los ojos y sonrió para volver a besarme como si fuera una despedida.
Y no hubo más que él y que yo. 

Entradas populares de este blog

Prometo pequeños grandes detalles.

Ella.

Día 3