Siempre hay un perdedor
"En la guerra, como en el amor, todo vale y siempre queda un perdedor. Normalmente, pierde el que quiere más". Es una parte de una canción de Melendi, pero me ha llamado la atención después de haberla escuchado muchas otras veces.
Los dos sentimientos más puros que puede haber, los dos que más nos controlan y nos hacen ser como somos, los que nos marcan, ya sea para bien o para mal. Y nunca acaba bien, ¿habéis visto alguna vez a un enamorado toda la vida? ¿o a dos guerreros que luchan contra sí que acaben vivos? Yo no. No es por ser pesimista, pero el amor no dura para siempre, dura o más o menos, pero nunca por siempre, aunque se lleve decir lo contrario; y la guerra, bueno, es demasiado obvio, creo yo, siempre acaba mal. Y lo peor es que el final es lo que más cuenta, perdemos las cosas cuánto más las deseamos, como si se hubieran propuesto alejarse de nosotros para que no consigamos alcanzar nuestras metas. Y ocurre. Lo quieres y lo pierdes. Lo odias y acabas sufriendo.