¿Y qué es lo que quieres tú?

Preocupándonos por los demás, nos olvidamos de nuestras propias preocupaciones. Y es por miedo a lo que piensen o digan cuando perdemos nuestras mejores oportunidades. Pero nunca nos han preguntado qué es lo que realmente queremos, nunca nos han dejado equivocarnos para poder aprender por nosotros mismos. ¿Y qué hubiera pasado si yo hubiera decidido otra cosa? ¿Si no me hubiera conformado simplemente con acatar órdenes? ¿Si no viviera con miedo por todos los errores que me dijeron que podría cometer? Pues hubiera aprendido con mis actos, pero parece que para algunas personas les es más fácil meter miedo y procurar que todo salga como ellos quieran.
Y yo quiero equivocarme, aprender de mis tropiezos, escoger otros caminos, vivir sin el miedo que me metieron desde pequeña. Quiero sentirme libre, dueña de mis propias decisiones. 

Entradas populares de este blog

Prometo pequeños grandes detalles.

Ella.

Día 3